miércoles, 3 de marzo de 2010

Las tertulias de Lola

Las tertulias de Lola y un pedacito de mi vida. Me gustaría contarles, que he conducido hasta el último mes de septiembre, mi cochecito Citroën Saxo cuatro puertas, para facilidad de quien quisiera acompañarme, cuantas veces me hiciera falta, con agrado, desenvoltura, decisión, sin miedo, sin nervios.
Pero mis hijos aterrorizados, llamándome Fitipaldi, no me han dejado renovar el permiso y claro, no saben que me han amputado las piernas, porque conduzco mejor que camino. ¡Miedosos!. Claro eso me ha producido una melancolía, pues me falta algo que yo encuentro primordial. Para no seguir hablando de mí, les diré y sobre todo a nuestra querida Lola, la más guapa, la más salerosa, la más atrevida, que aquí en su tertulia he recibido una buena dosis de optimismo, pues he conocido a personas maravillosas, todos Uds. Que conducidos por ella hacen que los lunes acaben radiantes.
Así que adiós cochecito, ¡adiós! Te iré olvidando. ¿Me escuchas?.


Angeles..

Comienzo

Me gustaría hacer versos
Lo peor es empezar
Pues no es nada fácil eso
¿Con que me voy a encontrar?

¿Lo comparo a la pintura?
Ay Señor, ¡que atrocidad!
No tengo tanta cultura,
No tengo capacidad.

Eso cuesta su trabajo
¿Y que sé yo de rimar?
Ahora que voy cuesta abajo
A donde iría a llegar.

Solo sé de pareados,
No recuerdo nada más,
Todos muy bien colocados
¡A sí, espera, verás!

El tercero va al primero,
Con la rima, claro está
Y el cuarto muy pinturero
Del dos se ha de acordar.

En que lío me he metido
La métrica hay que buscar,
Mi corazón afligido
Lo dejaremos descansar.